Hoy tenemos el placer de publicar la reseña de Vlad Drácula de Esteban Maroto y Roy Thomas. Editado en una estupenda edición en nuestro país por Planeta Cómic, Vlad Drácula es un preciosista cómic que fue lanzado originalmente en los 90 y que actualmente era muy difícil de encontrar. Gracias a Planeta Cómic y un exhaustivo trabajo de maquetación y limpieza (solo hay unas pocas páginas que no se encontraron del original) estamos frente a una edición magnífica que todo coleccionista y amante del mundo de Drácula debe de tener en sus estanterías.

Y no es para menos. Si la historia de Vlad el Empalador es de por sí fascinante (no sus actos, eso es algo que no nos gusta) imagínate conocer la misma con un cómic lleno de detalles (en blanco y negro, eso sí) y que está perfectamente estructurado.

Esteban Maroto es un enamorado de la fantasía y la brujería, cosa que hemos podido comprobar en muchas de sus publicaciones y, lo mismo pasa con Roy Thomas, creando un conjunto de artistas que nos muestran una obra para quitarse el sombrero.

Esta obra, hasta hoy inédita en nuestro país, fue originalmente publicada en Topps Comics durante varios meses. No es una obra larga y se publicó coincidiendo con el estreno en cines de Drácula de Francis Ford Coppola (magistral film que hace poco ha contado con la publicación del cómic original por parte de Norma Comics). Aunque tenemos que advertir al lector que la historia que aquí se cuenta es la de Vlad Tepes, por lo que veremos una serie de acontecimientos verdaderos de la historia de Rumanía y sus reinos. La editorial original solo estuvo activa durante cinco años.

La edición original contó con el colorido de Paul Mounts y, Planeta Cómic que se ha decantado por la edición en blanco y negro. Esto es algo de agradecer ya que de esa manera podemos ver el dibujo de Maroto con mejor calidad. Por lo menos a nosotros nos ha gustado bastante.

Cien páginas llena de historias bastante fieles a la original (Vlad empaló a cientos de miles de personas en sus años de gloria, por lo que aún es un ídolo en varias zonas de Rumania) que no se hacen para nada tediosas, ya que es una historia que engancha desde el primer momento.

La lucha encarnizada por los cristianos y musulmanes, así como diferentes ramas del catolicismo, están presentes en las diferentes personas que son de diferentes regiones que se nombran en este cómic, tales como turcos, húngaros, transilvanos, valacos, moldavos, o búlgaros, cada unos con un pensamiento diferente. La traición y la lucha encarnizada está más que presente.

Esteban Maroto ha sabido plasmar con gran acierto la historia original de Roy Thomas con unos dibujos llenos de detalles y vida. Sin duda, como bien hemos comentado más arriba, un tándem de artistas que te dejará con la boca abierta, junto a una edición de gran tamaño que pone Planeta Cómic desde ya a la venta.

Una pena que hayan pasado tantos años desde su estreno original para poder disfrutar de la misma. Pero nunca es tarde si la dicha es buena. Bien por Planeta.

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