Hoy vamos a hablar de los juegos que son “sucesores espirituales”, juegos que basan su finalidad en recordarnos a otros sin tener nada que ver. Cada “sucesor espiritual” debe tener un juego en el que inspirarse. En el caso que nos ocupa, el juego en el que se basa Solseraph es ActRaiser, obra de Quintet (Illusion of Time, Terranigma) durante la era dorada de Enix antes de su fusión con Squaresoft.

ActRaiser innovó al presentarnos a un semidiós que protegía a la humanidad mediante un juego al más puro estilo Sim City (vista aérea, con cursor y recursos limitados) con niveles de acción y desarrollo lateral, muchos saltos y combate con espada. Su buena aceptación provocó una segunda entrega, pero aunque resultó mucho más espectacular al presentar una gran mejora técnica y sonora, se quitó toda la parte de estrategia… y con ello gran parte de su encanto.

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El equipo chileno ACE Team, creadores del genial Rock of Ages II: Bigger & Boulder, son los encargados de traernos de vuelta a este “nuevo ActRaiser“. Por eso han pensado en traer de vuelta todo el encanto que tuvo ActRaiser con este SolSeraph, un juego que llega a las plataformas digitales actuales proclamando a los cuatro vientos sus similitudes con el juego que homenajea.

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Y es que el planteamiento es el mismo… y la trama, también. Después de que los dioses le dieran a la humanidad la posibilidad de crear y recordar, las rencorosas y malvadas deidades menores del Caos se han propuesto fastidiarles la evolución, por aquello de no considerarlos dignos de tales dones. Menos mal que el dios Helios se erige como defensor de los humanos, escucha sus plegarias y guía sus designios contra las hordas de monstruos que pretenden su extinción. Vale, Helios no es Kratos, ni se le acerca, pero tiene los arrojos suficientes tanto para emplear su forma corpórea en la tierra, remangarse y liarse a espadázos como influir a los creyentes para que amplíen sus pueblos y fortifiquen sus defensas.

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Vamos a comenzar a hablar sobre ésta última parte, la de la gestión de recursos. Como ocurría en ActRaiser, veremos todo lo que ocurre a vista de pájaro en un mapa que podremos ver segmentado por cuadrículas. Lo bueno empieza cuando el anciano del pueblo comience una oración desde la gran fogata, a partir de ahí comenzará el tutoríal en el que nos detallarán qué tenemos que crear cabañas para tener mano de obra, granjas para abastecernos de comida, aserraderos cerca del bosque para obtener materia prima y barracones para disponer de soldados que defiendan a la población.

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El gran acierto respecto a ActRaiser viene ahora, cuando os decimos que ACE Team da un paso más allá e incluye la mecánica de los Tower Defense a la jugabilidad. Desde la cueva enemiga más próxima y siempre en fila india por el camino empedrado, las huestes del mal intentarán arrasar nuestras construcciones, por lo que deberemos disponer de soldados a ambos lados del camino y torretas con arqueros para hacerles desistir en cada nuevo ataque.

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Poco a poco nos daremos cuenta de dos cosas, la primera es que el número de elementos que podemos construir para progresar o protegernos es más que respetable. La segunda cosa, es que el juego no es muy difícil y será complicado que nos pongan en un aprieto. Una vez que construyamos un altar cerca de la cueva de enemigos, Helios podrá descender de los cielos para liarse a tortazo limpio contra cualquier enemigo que nos salga al paso.

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En lo que se debe a la parte de acción, nos encontramos con un plataformas en dos dimensiones en el que no faltará el doble salto, la esquiva hacia atrás de Alucard o el ataque cargado como el de Megaman, Destacamos la sensación de profundidad, de forma que veremos a los enemigos venir desde el fondo de la pantalla hasta ponerse a la misma altura de Helios para atacar, detalle que queda realmente bien en esta ocasión.

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El problema de SolSeraph en esta parte del juego es doble. Por un lado, cada tramo que progresamos está pensado para “pillarnos”, por lo que sí saltamos alegremente para solventar un escollo, lo más probable es que un arquero que no tenemos en la visual ponga una flecha en nuestra trayectoria. O que al chocar con un enemigo que está al borde de un saliente, nos caigamos varias plataformas ya superadas hacia atrás que nos penaliza el doble. El segundo problema es la fluidez, porque por mucho que nos hagamos a los controles, resultará complicado que el juego se sienta rápido y preciso como debería. No es que estas secciones estén mal diseñadas, pero sí que nos abordará la sensación de que podían haber ofrecido mucho más con un poco más de tiempo.

En cuanto al apartado técnico, el juego utiliza el potente Unreal Engine 4, pero el resultado no pasa de ser vistoso. Entornos luminosos, personajes y animaciones correctas se suceden sin que veamos nada que nos horrorice ni que nos sorprenda. Podían haberse dado alguna que otra alegría con los enemigos final de fase, pero en ese aspecto han perdido una oportunidad que le podría haber aportado interés al conjunto.

La banda sonora del original, todo lo épica y sinfónica que el chip de Super Nintendo podría sonar, intenta replicarse en SolSeraph pero han cometido el error de repetir demasiado pronto el score de cada tonadilla hasta el punto que puede cansar antes de lo esperado. Las voces están en inglés, las que escucharemos de los humanos en la parte de estrategia, mientras que los textos están en castellano.

SolSeraph quería reencarnarse en el apreciado juego de Quinjet, un título atractivo que mezcló dos géneros tan diferentes cuando a nadie se le había ocurrido. Hoy en día ya está casi todo inventado, pero valoramos que se intente recuperar una idea tan alocada como la de mezclar la acción de los Castlevania de N.E.S con la estrategia del genial y adictivo Populous.

En nuestro caso, la parte de acción no resulta especialmente satisfactoria y queda por detrás de la de parte de gestión gracias a la novedad de los Tower Defense. El juego no aprovecha la sinergia entre las dos propuestas, y en ningún momento sentimos que estamos ante el heredero de ActRaiser. Solseraph por desgracia se queda en un quiero y no puedo aunque intente llamar la atención, para que indaguemos en el pasado y nos pique la curiosidad el juego que publicó Enix en su momento… pero no le llega para que dentro de 25 años quieran hacer un “sucesor espiritual” de SolSeraph como los chicos de ACE Team han querido hacer en este caso.

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