El estudio británico nos trae la enésima reedición de su amada saga Sniper Elite. Aunque esta vez, remasterizado bajo el nombre de Sniper Elite v2. Fairburne y su eterno Springfield M1903 regresan para impedir que los rusos asuman la devastadora tecnología nazi. Nos infiltramos detrás de las líneas enemigas hasta las virtudes y deficiencias de los rayos X en Análisis del Sniper Elite V2 Remasterizado para el sistema Xbox One.

La máquina de guerra invencible de Hitler estaba retrocediendo. Los aliados del oeste y los rusos del este se dispararon contra los remanentes del Tercer Reich. Alemania sólo tenía sus armas milagrosas, la bomba voladora V2. Un gran salto en la historia del armamento militar. Un arma que inició una nueva manera de frenar la guerra… más rápido que el sonido, acertó sin previo aviso. Los nazis lanzaron más de 3.000 en un intento de cambiar el curso de la historia, alcanzando Amberes, París y Londres.

El uso del tirador es tratado de forma compleja en Sniper Elite V2 Remastered, pues seremos forzados a tomar en consideración tanto el viento como la gravedad, así como los ruidos respiratorios y ambientales (como truenos, sirenas o bombas) para enmascarar nuestros asesinatos. Cuando alcanzamos el objetivo, podemos ver cómo la bala atraviesa las partes del cuerpo en una secuencia espectacular de de rayos X en cámara lenta que casi hace parecer a Mortal Kombat un juego para niños.

En otras ocasiones, tendremos la oportunidad de apuntar a nuestros enemigos en los barriles rojos, en los tanques de combustible de los vehículos blindados o en las granadas que están colgadas en el cinturón enemigo para crear explosiones impresionantes que nos ayudarán en nuestra búsqueda de blancos.

Otro elemento principal del juego es la discreción. No sólo tratar de evitar ser visto, pero también tendremos la oportunidad de instalar trampas de detonación para acabar con nuestros perseguidores. Estos mecanismos son algo que los siguientes juegos de la franquicia han ampliado enormemente, pero en el Sniper Elite V2 Remastered, pueden parecer poco estrictos y restrictivos, ya que los diseños de los escenarios son mucho más lineales de lo que parecen.

Hay también una tendencia a inundar un área con enemigos que reaparecen si activas una alarma, que es bastante frustrante. Nos proporcionan marcadores de ruta para alcanzar los objetivos a través de los niveles y, aunque el juego no incentiva mucho el uso de armas de fuego secundarias, a veces la opción Rambo será la más viable. La mayoría de las misiones requieren sólo un mínimo de planificación para avanzar.

El multijugador cooperativo nos permite jugar con otra persona a través de misiones de campaña y en tipos de juegos específicos como el modo sin piedad, basado en acabar con las olas del Werchmath. 

En definitiva es un juego con un leve lavado de cara que los jugadores que se inicien en ésta estupenda saga van a saber valorar, pero en el caso de los seguidores más acérrimos no encontrarán nada nuevo, pero cualquier excusa es buena para volver a coger nuestro rifle de francotirador y cambiar el futuro del mundo disparando a Hitler entre ceja y ceja.

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