¿Quién dijo que la unión del rojo y el negro no podía quedar bien?, o al menos es lo que tuvo que pensar el difunto Gunpei Yokoi cuando desarrollaron la ya descatalogada Virtual Boy de Nintendo, consola de sobremesa que pasó con más pena que gloria por el mundo de los videojuegos.

Virtual Boy Wario Land fue lanzado el 1 de Noviembre de 1995 en Japón, y justo un mes después en América, pero en Europa no se comercializó ninguno de los juegos de Virtual Boy ni la consola por las malas ventas generadas y acogida que tuvo con el público y la gente de la industria en general, aunque este tema si queréis lo tocaremos en profundidad otro día pero ahora nos toca reseñar uno de los mejores (sino el mejor) de los juegos que tuvo en su corta vida Virtual Boy: Virtual Boy Wario Land.

Hacía casi un año que poseía la consola con 4 o 5 juegos, pero el que más se me resistía de conseguir era el juego de Wario, el único juego de plataformas que vio la luz para la consola de sobremesa de Nintendo, siendo ésta la única consola sin tener un juego de Mario en su día de lanzamiento, al menos un plataformas como tal. Nintendo decidió pasarle el testigo al alter ego de Mario, ya sea por lo socarrón y desvergonzado que era Wario y que hacía muy poco había protagonizado su primera aventura en la portátil de Nintendo con Wario Land: Super Mario Land 3 y por la buena crítica y acogida que había tenido el juego en general.

Lo compré de importación y cuando abrí el paquete desprendía ese olor característico de segunda mano japonés, sabía que era un articulo usado pero conservaba un aspecto tan bueno que parecía haberse estrenado en ese preciso momento.

Conforme lo abrí fue directamente a la Virtual Boy, y la sensación de ver a Wario volando en su avioneta en dirección hacia a mí dije: ¡¡¡h…a pu… que me lo como!!!. Era tan real la profundidad 3D que no creía lo que mis ojos estaban viendo. Ya había probado el efecto 3D con otros juegos de la consola pero ninguno explotaba tanto el campo de profundidad como lo hacía Wario Land. Solo tenía un par de pegas: duraba muy poco (tan poco que entre 2 y 4 horas podrías terminarlo) y el segundo era el tener que descansar la vista cada 15 minutos porque ese era el tiempo que siempre recomendaba la consola, aunque no siempre lo hacía y cuando me apartaba del visor de la consola veía todos los objetos en tonos verdosos y me quedaba un poco “patidifuso”…

En definitiva, Virtual Boy Wario Land fue un gran juego pero que no estaba preparado para la Realidad Virtual de 1995 ni para el público en general. Tenía muchas cosas buenas que había heredado de su versión portátil de Game Boy, como que el desarrollo del juego era muy similar al de Wario Land: Super Mario Land 3. También teníamos que encontrar tesoros en cada nivel, recolectar monedas y corazones, todo ayudándonos de las distintas mejoras de poder, pero tenía dos grandes novedades: el uso de dos planos en la acción y la mezcla de poderes de las mejoras de Wario (una de las cosas que se usaron a posteriori para los siguientes capítulos de Wario). Además en este juego Wario podía correr más deprisa si mantenemos presionado uno de los gatillos traseros del mando, lo que lo hacía mucho más ágil y sin necesidad de darle dos toque y presionar la cruceta en la dirección en la que queríamos ir.   

Virtual Boy Wario Land no es ni de lejos el mejor juego de todos los que ha protagonizado Wario en la saga Land, pero sí que es (desde mi más humilde punto de vista) un gran juego que debería recuperar la Gran N y darlo a conocer a todo el público que en su día no lo pudo probar y que llevamos desde que salió Wario Land: The Shake Dimension para Nintendo Wii en el 2008  sin tener un juego propio protagonizado por el enemigo más rechoncho y gamberro que ha tenido Mario en toda su carrera (dejando aparte, claro está, a Bowser y Wart).

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