Hoy analizamos Psikyo Shooting Stars Bravo, segunda entrega que tenemos el honor de analizar de un shoot’em up que remonta su mismo nacimiento a los maravillosos años noventa, aquellos años en los que teníamos que dejar nuestras cien pesetas encima del cuadro de mandos de las recreativas para poder ser el siguiente en jugar. ¡Madre mía, cómo han volado los años! 

Al igual que ocurrió con Psikyo Shooting Stars Alpha, Bravo también se trata de un recopilatorio. En esta ocasión los títulos incluidos son: Samurai Ases, Samurai Ases III, Tengai, Gunbird, Gunbird 2 y Gunbarich. En efecto, ambas versiones comparten más similitudes que diferencias, pues responden al mismo arquetipo de videojuego, por los que hayáis jugado al capítulo Alpha ya sabéis lo que aquí os vais a encontrar. Los que no lo hayan jugado, intentaré no extenderme demasiado en los análisis de cada videojuego incluidos en este Bravo. Por eso una vez dicho esto, comencemos con el análisis en cuestión. 

Psikyo Shooting Stars Bravo tiene tres tipos de  variantes diferentes: pinball, scroll vertical o scroll lateral en 2D. Empezando con el análisis nos toca destacar, por desgracia, los juegos Samurai Ases III y Tengai. Son, simple y llanamente, feos. Son juegos que podríamos haber descartado totalmente del recopilatorio y haber puesto otros en su lugar y no porque no sean divertidos, sino porque son juegos toscos y muy bruscos a la hora de manejar. Si ya de por sí debemos de tener reflejos, con estos juegos es ponernos trabas una y otra vez para poder avanzar en el juego. Maneja cambios de cámara un tantos extraños y, en líneas generales, son juegos que no convencen absolutamente para nada, y hará que los juguemos una o dos veces para probar los títulos, pero no pasará de hay. Una verdadera lástima 

No sucede lo mismo con Gunbird, mucho más bonitos que los otros dos. La mecánica de juego es la clásica de los shoot’em up, quiero decir: superar niveles, enfrentarse a los jefes finales avanzar hacia la siguiente pantalla. La mayor novedad de este recopilatorio es Gunbarich, una especie de pinball con toques de acción que busca agregar alguna que otra sorpresa visual a un juego que se recuerda por su historia que por otra cosa. A todo esto hay que agregar un acabado musical más conseguido y ciertos detalles en los efectos de sonido y/o voces de personajes suponen un plus, ya que están más conseguidos y consiguen que la experiencia sea mejor. 

Psikyo Shooting Stars Bravo es un juego para un público muy concreto, aunque resulta un poco menos accesible que la versión Alpha por el diseño de algunos de los juegos que recoge. La incorporación de Gunbarich es curiosa, pero no deja de ser un añadido. A no ser que seas un ferviente admirador del género, es más de lo mismo. Los nostálgicos lo disfrutarán, y poco más.

La duración es la que queramos: el reto y el desafío, las ganas de superarse a uno mismo, etc. son el mayor aliciente de un gameplay que termina por resultar repetitivo. Y solo quienes de verdad amen el género o quieran intentar dar sus primeros pasos por curiosidad, son las personas que sabrán sacar el lado bueno de esta versión un tanto descafeinada.

La versión que hemos analizado es de Nintendo Switch.

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