Después de dedicarle más de 70 horas al majestuoso Octopath Traveler, nos quitamos el sombrero frente al mejor lanzamiento de este año para Nintendo Switch y en el mundo de los videojuegos. Un juego que, con un corte clásico y unos gráficos simples, ha logrado tenernos pegado a la pantalla de nuestra televisión (o en modo portátil) muchas horas.

Aunque su premisa es sencilla, el juego engancha desde el primer minuto en el que comenzamos a jugar. Pocas veces aquí en la redacción hemos tenido esa sensación de nostalgia con un juego y mucho menos dedicarle una enorme cantidad de horas para poder subir de nivel a todos los personajes del juego.

Un total de ocho historias diferentes, con mensajes variados y algún que otro giro en la misma que si bien no estamos ante la más original, si que nos da cierta ternura a la hora de jugarla. Ninguna historia está entrelazada, aunque de vez en cuando seremos testigos de conversaciones interesantes entre los protagonistas.

Unos personajes con habilidades bien definidas, que progresan en sus ataques a medida que nos adentramos en un mapeado extenso, lleno de secretos por descubrir y enemigos a los que enfrentarnos. Mira bien por donde pisas, ya que en cualquier rincón, te encuentras con un templo con enemigo final incluido o un cofre con un arma que te ayudará en tu batalla.

Junto a la exploración, nos toca unas batallas por turnos donde los escudos enemigos juegan un papel fundamental. No todo será coser y cantar, ya que algunos enemigos son muy complicados y necesitan mucho tiempo el poder acabar con ellos.

Junto a un acabado artístico único, el juego cuenta con una banda sonora de Yasunori Nishiki, soberbia en cada una de sus temas que nos pone los vellos de punta cada vez que la oímos. Un total de cuatro cds que ya se encuentran disponible a la venta.

Desarrollado por Square Enix, en colaboración con Acquire, y publicado por Nintendo para la consola de videojuegos Nintendo Switch, Octopath Traveler ofrece infinitas horas de juego, un mundo basto por explorar y una nostalgia que pocos juegos logran. El juego se lleva la nota perfecta: un 10 sobre 10.

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