La industria del videojuego siempre ha vivido del riesgo. El cambio de cámaras, la mejora en los gráficos, diferentes estilos artísticos, el uso de la música y formas de investigación o combate renovadas. Los primeros años de esta bonita industria han sido todo novedad e ilusión con cada generación, pero tenemos que reconocer que ha llegado un punto en el que esos títulos que nos ofrecen algo nuevo de verdad cada vez están más espaciados en el tiempo, y muchas veces,por desgracia, pasan desapercibidos.

En este contexto de tirada en serie de juegos que nos venden como distintos pero son iguales llega Indivisible. Un título que llega gracias a la financiación a lo kickstarter. Detrás del título se encuentra el estudio Lab Zero Games y 505 games, creadores del juego Skullgirls, y debo decir que la espera, aunque haya sido muy larga, ha merecido la pena.

Os voy a contar un poco de la historia pero sin entrar demasiado en materia. La historia comienza con nuestra heroína, Ajna, una adolescente de unos 16 años de edad, despertándose una mañana en su pueblo natal para encarar la rutina diaria del entrenamiento con su padre. Tras una clase en la que ya podemos vislumbrar que su padre esconde algo y, que sirve como introducción al modo de combate, unos villanos invaden la aldea y siembran el caos. Aquí, como podéis imaginar, comienza nuestra aventura al descubrir que Ajna posee un gran poder interior que va a servir para vengar a todos los habitantes del pueblo. La historia desprende ese aroma a viaje de aventuras por los cuatro costados. Ajna nos embaucó desde el principio con su gracia, debido a un simpático dibujito y un doblaje cercano. No tardaremos en conocer a los primeros amigos que nos acompañarán en esta aventura, cada uno con su motivo para luchar junto a nosotros.

No confundais la simpleza inicial de la historia con que carece de importancia dentro del juego. Las motivaciones de Ajna son el hilo conductor de Indivisible, y serán estas las que nos empujen en todo momento a avanzar por los distintos escenarios y seguir sumando adeptos a nuestra causa.

Una de las habilidades que descubrirá nuestro personaje al principio de la historia que posee es la de absorber a ciertas personas y hacerlas vivir en su Reino Interior. Estos personajes que absorbemos pasarán a formar parte de nuestro equipo y vivirán en este estado mental que podremos visitar cuando queramos pulsando un botón.

La cantidad de personajes que podemos ‘fichar’ para nuestro equipo es una de las cosas que más me han sorprendido del juego. Mi sorpresa viene de lo bien trabajados que están cada uno de ellos, dotándolos los guionistas de personalidad propia y motivaciones que nos creemos en todo momento. Ciertos personajes es cierto que responden a arquetipos como la herbolaria, el guerrero, la sanadora o el arquero, pero en ningún momento nos sobran o sentimos que están forzados dentro de la historia. Pero también es de agradecer que nos empujen a explorar el mapa o hacer misiones extras con la promesa de que si lo hacemos podremos encontrar nuevos compañeros. 

Indivisible es una vuelta de tuerca más al combate por turnos que tanto ha evolucionado desde los primeros RPG y que consiste en que cada uno de los personajes que forman parte de nuestro equipo (Ajna más tres encarnaciones en un principio) ocupan un botón de nuestro mando. Para atacar o defendernos con ellos tendremos que pulsar ese botón, cosa que se hace más sencilla porque los personajes se posicionarán en la pantalla con la misma distribución con la que se encuentran los botones en nuestro mando. Esto hace muy intuitivo el saber qué botón tenemos que pulsar en cada momento.

Una vez hemos elegido a nuestro dream team y tenemos clara su distribución, el combate se desarrolla con una serie de ataques rápidos combinando los golpes de nuestros cuatro personajes. Nuestra habilidad para encadenar cómbos será determinante a la hora de acabar rápido con nuestros enemigos y no dejarles contraatacar. Lógicamente no todo va a ser aporrear botones, nuestros ataques tienen un periodo de recuperación que nuestros enemigos aprovecharán para atacarnos. La defensa se hace pulsando el botón del personaje o personajes hacia los que va dirigido el ataque en un timing concreto. Las defensas perfectas y los ataques llenan una barra de poder con la que, una vez llena, podremos lanzar los ataques ultimates de nuestros personajes.

¿El sistema innova y es divertido? Sin ninguna duda. Pero no es perfecto. Una vez que hemos pillado el truco a las mecánicas no queda mucho más que probar las múltiples combinaciones de compañeros de equipo, cada uno con sus estadísticas personalizadas. Cuando llevemos unas cuantas horas a las espaldas es posible que a determinados jugadores se le haga el combate repetitivo, más aún cuando los enemigos que nos encontramos en nuestro camino son casi imposibles de evitar.

La combinación de géneros es otra de las características más destacadas de Indivisible. A pesar de que el combate sustenta la base jugable del juego, en este título encontramos muchas fases de plataformas, exploración y adquisición de habilidades que nos van a hacer volver a escenarios que ya hemos recorrido para alcanzar esa zona que no pudimos en su momento.

El ritmo del juego está muy bien marcado en este sentido, combinando las fases de plataformas, combate y las conversaciones para que la historia fluya y no nos aburramos en ningún momento. Pero lo que realmente se lleva la palma se consigue en los enfrentamientos con jefes finales, en los que se combina el combate y las plataformas y nos harán estar muy atentos en todo momento.

El juego visualmente es una auténtica delicia y mantiene ese estilo manga tan característico en todo momento. En ocasiones parece que estamos viendo un anime y en otras que estamos leyendo un cómic interactivo, todo integrado con una naturalidad con las fases jugables. El mundo de Indivisible tiene mucha inspiración asiática, y muy concretamente del sur de Asia. Podremos reconocer fácilmente paisajes y folklore propios de países como India o Sri Lanka en sus escenarios y en algunos de sus personajes y enemigos.

Las animaciones de Ajna en concreto durante el gameplay están muy bien  cuidadas y vemos un despliegue enorme de expresiones en su rostro cuando está conversando con otros personajes. Los personajes secundarios no están nada descuidados y responden a unos estándares altos de diseño. Se nota que todo está hecho artesanalmente y con mucho cariño.

En el apartado sonoro en lo que más destaca es el doblaje de los personajes, con un trabajo de casting enorme para dotar a cada personaje de una voz con personalidad propia. Las voces son en inglés con subtítulos muy bien localizados al español. La banda sonora no destaca tanto, pero acompaña de forma agradable durante las 25-30 horas que nos puede durar fácilmente Indivisible.

Una de esas joyas indies que no tienen que pasar desapercibidas para los que disfrutan de un buen RPG, si que es cierto que las novedades que trae no llegan a estar pulidas al 100%, pero de las que hacen avanzar la industria y en las que de seguro, terminarán fijándose otros estudios de la industria del videojuego.

Dejar respuesta