Blizzard Entertainment siempre es sinónimo de calidad y en Diablo III lo demuestra con creces, ya que desde su aparición en 2012 no ha dejado de añadir contenido extra gratuito para todos los jugadores de la comunidad. Si eres fan del genero ya sabes de que estamos hablando, un RPG de acción con infinidad de piezas de equipo, armas y habilidades con múltiples variaciones, que harán del juego una experiencia muy rejugable gracias a los diferentes personajes que tendremos disponibles para elegir.

Diablo III nos traslada de nuevo al mundo de Santuario, concretamente al ya conocido pueblo de Tristán, donde los demonios emergen al caer un extraño objeto del cielo que los lugareños confunden con una estrella. No hay que esperar mucho para encontrarnos inmersos en su historia y conocer los secretos y los planes de los demonios mientras nos abrimos paso en sus mapas llenos de enemigos, cuevas, criptas y misiones secundarias y eventos que harán de nuestra partida una mas que emocionante aventura.

El juego nos ofrece elegir entre varias clases de personajes los cuales tendrán sus propias habilidades y combinaciones mágicas, y eligiendo entre el combate cuerpo a cuerpo o a distancia. Entre esas clases podemos encontrar al clásico Bárbaro, el cazador de demonios, Medico brujo y al Monje, todos ellos disponibles en la versiona básica de Diablo III, y al Cruzado en la expansión “Reaper of Souls”.
La opción multijugador que nos ofrece es similar a otros RPGs del mercado, puedes jugar hasta con tres amigos más en la misma partida, obteniendo así un modo de juego lleno de acción y múltiples “loots” para tu personaje.

En lo técnico es brillante, un muy cuidado doblaje al castellano, gráficos y texturas excelentes y un sonido y banda sonora muy inmersiva. Todo esto, sumado a una rejugabilidad total y un guion que nos empuja a querer conocer mas sobre santuario y sus habitantes, hacen de Diablo III un imprescindible en tu estantería.

¿Y tú, todavía no has bajado a los infiernos?

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