Hoy tenemos el placer de publicar la reseña de El Resto Del Mundo, un cómic de Jean-Christophe Chauzy que nos presenta a una madre soltera con hijos que tiene que sobrevivir a una especie de devastación natural donde se unen terremotos, lluvia y hambruna.

Una madre que intenta esconderse de un pasado muy presente intentando refugiarse en una cabaña con sus hijos, para relajarse. Pero la cosa se pone bastante fea cuando la última noche que pasan en la cabaña, algo está sucediendo en la zona donde se encuentran.

Como mujer de ciudad (nadie está preparado para algo así) se verá envuelta en un instinto de supervivencia para poder seguir adelante junto a sus hijos. Una metáfora de la soledad que muchas personas viven día a día pero retratada de forma post-apocalíptica.

No es un volumen único lo que nos encontraremos aquí (la historia que se cuenta dentro de él parece que formará parte una historia corta, pero no es así) por lo que tendremos que leer el segundo volumen para saber como continua esta historia que no es compleja ni única, pero nos muestra el lado de supervivencia de una madre junto a sus dos hijos.

El divorcio no es algo sencillo, incluso llegando a mutuo acuerdo. El egoísmo de las personas puede llegar a ser muy grande en situaciones como esta, donde incluso, a modo de supervivencia, es necesario para poder tirar hacia adelante.

El dibujo que acompaña a El Resto De Mundo es preciosista. Si bien en algunas ocasiones es un poco sucio, Chauzy recrea, como si de un fotógrafo se tratara, una serie de escenas que pondrán a prueba al lector. La continuación de la historia se presentó en otro tomo titulado El Mundo Después, que ya se encuentra disponible junto a este volumen.

La edición presentada por ECC es magistral, muy fiel a la original francesa. El precio de la misma es de 17,99€ de tamaño grande y en cartoné con tapa dura. El trabajo de impresión es muy bueno y se nota la calidad dentro de sus páginas a todo color.

Todo parecía tranquilo en la última noche de vacaciones de una joven abandonada, que lucha por hacer frente a su nueva situación como madre soltera. Pero mientras se refugia en un chalé de montaña, la naturaleza se desata: terremotos, devastación… una violencia natural sin precedentes. La destrucción en cadena le llevará a mantenerse en movimiento, proteger a su familia y aprender el instinto de supervivencia, para evitar ser arrastrada por la barbarie postapocalíptica. Jean-Christophe Chauzy nació en 1964.

Entre 1982 y 1990, participó regularmente en publicaciones de rock independiente. Su primer cómic, Vengeance, apareció en 1988 de la mano de la editorial Futuropolis. En 1993, en colaboración con Matz, desarrolló Peines perdues y, poco después, encaró la realización de una trilogía en solitario, titulada Un monde merveilleux. En su trayectoria destacan colaboraciones con Thierry Jonquet o Marc Villard. Su visión cínica de la sociedad y de las relaciones humanas le llevó a participar en los álbumes Bonne arrivée à Cotonou y Revanche, éste último con Nicolás Pothier. Entre 2015 y 2016 pública con Casterman El resto del mundo.


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