Dolor y Gloria, la última película de Pedro Almodóvar ha dividido a la crítica especializada ( algunas se creen que lo son) y, nosotros como grandes seguidores que somos de Almodóvar, hemos ido al cine a verla. Si ya la banda sonora nos dejó sorprendidos, con el film nos ha pasado lo mismo.

La historia, que se dice es autobiográfica (nosotros pensamos que solo muy poquito de la misma lo es) es un homenaje aL silencio, la enfermedad y sobre todo al amor de una madre. Casi dos horas de metraje que se quedan cortos (quizás pueda sobrar alguna escena, pero eso lo dejamos a elección del espectador).


Como siempre, o por lo menos en la mayoría de producciones de este director, el film es lineal, dramático y con algún que otro toque de humor. Quizás no sea el mejor film de Almodóvar, pero podemos decir que el final es para quitarse el sombrero. No vamos a detallar más.


Narra una serie de reencuentros en la vida de Salvador Mallo, un director de cine en su ocaso. Algunos de ellos físicos, y otros recordados, como su infancia en los años 60, cuando emigró con sus padres a Paterna, un pueblo de Valencia, en busca de prosperidad, así como el primer deseo, su primer amor adulto ya en el Madrid de los 80, el dolor de la ruptura de este amor cuando todavía estaba vivo y palpitante, la escritura como única terapia para olvidar lo inolvidable, el temprano descubrimiento del cine, y el vacío, el inconmensurable vacío ante la imposibilidad de seguir rodando. “Dolor y Gloria” habla de la creación, de la dificultad de separarla de la propia vida y de las pasiones que le dan sentido y esperanza. En la recuperación de su pasado, Salvador encuentra la necesidad urgente de volver a escribir.

Actualmente, Dolor y Gloria es el mejor estreno en cines y el que más dinero ha recaudado en lo que va de año, siempre hablando de cine español, claro está. La publicidad en los medios y redes sociales ha sido muy grande y Almodóvar gusta bastante. Julieta dejó el listón alto y está, pese a que es una historia diferente, la vemos inferior.

No podemos dejar de destacar el maravilloso uso del color en la mayoría de sus escenas, firma del director en la mayoría de sus producciones. Todo lleno de detalles que te sacarán una sonrisa, junto con un elenco de actores, de quitarse el sombrero. Tampoco podemos olvidarnos de la banda sonora de Alberto Iglesias. Magistral.

Dolor y Gloria no es el mejor film del director manchego, pero los que somos fans de él, no podemos decidirnos, quizás, por nuestra favorita. Esperaremos con ansias la edición en Blu Ray que saldrá a lo largo de este año para disfrutar, en nuestra soledad, del amor incondicional de una madre y poder ver los extras del mismo.

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