Raven Travel Studios nos trae Cast of the Seven Godsends Redux, un juego que desde el principio nos recordará sospechosamente a uno de los clásicos de Capcom, Ghosts’n Goblins y Ghouls ‘n Ghosts, aunque sin quedarnos en calzoncillos.

Nos retrotrae a la época en la que los juegos clásicos en 2D de acción y disparos y nuestro personaje tenía que salir corriendo con el arma en la mano o cuando las recreativas dominaban los salones arcade. ¡Cuatro niveles de dificultad, seis mundos que conquistar, doce jefes de mitad y final de nivel, siete armaduras distintas, cinco armas mágicas y treinta y cinco conjuros mágicos de combate! (TOMA YA!).

Saltar y disparar sin parar es la esencia de este juego para evitar caer muertos en un título que supone un buen desafío. Es cierto que viendo el estilo de juego no será algo determinante, pero sus gráficos en 2D quedan lejos de otros muchos juegos indie del mismo estilo que hemos visto en los últimos años. Todo está hecho con bastante menos gusto que los juegos clásicos que intenta imitar. El diseño de personajes e ilustraciones que vemos se acerca más algo amateur que a un producto profesional.

Otro aspecto a destacar es que se empezó a crear en 2011, y parece asemejarse más a un juego para dispositivo móvil que a un producto actual, y eso se nota.


Pero más que el aspecto en sí, el sistema de “físicas” y saltos no termina de estar a un buen nivel, aunque sí lo suficiente para dejarse jugar con soltura. Como puntos positivos encontramos una enorme variedad de enemigos, armas y decorados de todo tipo.

Con el apartado sonoro y musical no nos podemos quejar. Como en la época las melodías son muy pegadizas, pero se repiten de manera casi constante. Si estáis acostumbrados a este tipo de sonidos no es problema, pero si buscáis un apartado sonoro más pensado en los tiempos que corren no os hará escucharla en vuestros ratos libres precisamente.

La historia detrás de Cast of the Seven Godsends nos pone en la piel de Kandar, un rey cuyo hijo ha sido raptado por cierto grupo demoníaco. El Rey Kandar deberá pedir la ayuda de los siete Dioses de Dareca durante su viaje a través de los seis mundos del reino para intentar salvar a su hijo. Nos enfrentaremos a las hordas del emperador, combatiendo en bosques oscuros, cenagales viscosos, molinos siniestros, volcanes infernales, montañas nevadas, ciudades de oro o castillos demoníacos, en una variedad de escenarios más que vistosos y aceptables.

Cada mundo está vigilado por un jefe de nivel que ha jurado matar al rey. Cómo ayuda, el Rey Kandar puede invocar armaduras entregadas por los dioses, empuñar armas diversas y lanzar fanáticos conjuros. El juego es sencillo de jugar, movernos, saltar y disparar. Eso no significa que sea fácil, pues es un juego difícil de los de la antigua escuela.

Además no se puede guardar la partida, pero si tenemos a nuestra disposición checkpoints y varios “continues” para intentar acabar el juego. El título cuenta con cuatro niveles de dificultad, pero solo cambia la cantidad de puntos de control que encontraremos, siendo el resto exactamente igual.

A lo largo de los niveles nos enfrentamos a cientos de enemigos que no paran de salir a nuestro camino, mientras sorteamos otros peligros como caer al vacío, vernos atrapados por el fuego o la lava y cosas así. Además deberemos enfrentarnos a varios jefes de final de fase y en mitad de cada fase.

Las armaduras de los diferentes dioses hacen que nuestro personaje sea más fuerte y resistente, con diferentes habilidades. A nuestra disposición tendremos una gran cantidad de armas y bonus que nos permiten temporalmente ser más rápidos, saltar más alto y todo tipo de ayudas. Un punto negativo e inexplicable es que no se puede cambiar la configuración de los botones.

Otro de los elementos que hemos hablado son de los checkpoints. Esto es porque el juego quiere imitar a cómo se tenían que jugar estos títulos en su época, y lo cierto es que aunque a día de hoy es una práctica muy escasa, es una posibilidad que indudablemente alarga notablemente la vida del juego, a no ser que acabes harto de repetir fases (si se te atraganta mucho algún nivel) y lo mandes desterrado a la isla más lejana.

De cualquier manera no llega al nivel de extrema dificultad de algunos clásicos de la época (ese jefe final del Ghosts’n Goblins que te mandaba al principio del juego…), pero sí que supone un cierto desafío para los más virtuosos con el pad.

Cast of the Seven Godsend Redux es un juego con altibajos, que puede satisfacer a los jugadores más clásicos que buscan rememorar las partidas de las viejas recreativas. Sin embargo al juego le faltan cosas para llegar al nivel de los clásicos que intenta imitar, tanto en lo técnico como en lo jugable. Aún así es un juego que recomendamos y por tan sólo 6.95€ vale la pena probar.

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