La semana pasada os publicamos el primer capítulo de la historia corta de Jose Vicente Alfaro. Hoy os traemos 3 capítulos más.

la travesia

 

II

No me digas que exagero. Yo nunca exagero. Creía que al menos me conocías lo suficiente para saberlo. Claro, eso me pasa por dar ciertas cosas por sentado. Nunca aprenderé. Bueno, como te decía, no exagero en absoluto, estoy muerto sin estarlo. Seguro que sabes a lo que me refiero. Sí, la mirada en tus ojos no me deja lugar a dudas. Alguna vez tú también te has sentido así. No te preocupes por mí, de verdad. Sé que vamos juntos en nuestra Travesía por el Universo, y también sé que puedo contar contigo. Y espero que sepas que tú también puedes contar conmigo. ¿Ves? Ya estaba dando algo otra vez por hecho. No te rías, me pasa continuamente. Por favor, no insistas. Te lo agradezco, pero no. No necesito ayuda. De acuerdo, rectifico. No quiero ayuda. Puedo hacerlo yo solo. Sé que me crees capaz, de lo contrario no te habría hablado antes de estrellas fugaces, ¿verdad? Lo reconozco. Reconozco que tengo miedo. Pero no podía ser de otra manera, el Universo es tan inmenso y tan minúsculo al mismo tiempo. Unas veces no puedes encontrarte y hay otras en las que no te puedes perder. Ojalá me comprendieras. Pero sé que no es así. Antes te decía que nadie me conoce. Lo malo es que tampoco nadie me comprende. Ni tan siquiera tú.

III

Retira el obturador. Tienes que presionar sobre las aristas y tirar hacia arriba. En cuanto sientas que cede ya es casi automático. Eso es. Ahora gira la manija. Sí, hacia la izquierda. Con más fuerza. Muy bien. ¿Ves el temporizador? Espera diez segundos. Ya puedes colocar la muestra. Para eso tienes treinta segundos. Si no lo haces en ese tiempo, ya no te dejará hacerlo. Bueno, ya está. Ahora ciérralo. No ha sido tan difícil, ¿verdad? Sí, ojalá todas las cosas fuesen tan fáciles de aprender como ésta. Y ojalá hubiese siempre alguien para enseñártelas. Pero justo las cosas más importantes son las que nadie puede enseñarte. La Travesía misma es tu exclusiva instructora. Pero la Travesía es indiferente e impasible. Y la única forma de aprender es golpeándote. Golpeándote una y otra vez. Haciéndote mucho daño en ocasiones. Para darte cuenta, al final, de que no has aprendido nada. O de que lo que has aprendido es erróneo. Entonces tienes que empezar de cero, tienes que volver a aprender. Y a golpearte de nuevo. Y a sufrir. Y tienes que hacerlo tú solo porque sabes que nadie puede enseñarte. Sabes que tienes que ser fuerte. ¿Pero qué pasa cuando has recibido ya demasiados golpes? ¿A dónde quieres que te siga? Vale, haré lo que me dices. Espera, creo que sé a dónde vamos. ¿Es tu sección de actividad? Te advierto que yo nunca he usado un traje despresurizador del nivel cero. Vale, creo que ya sé lo que te traes entre manos. Te conozco. Sí, tú me enseñarás y yo aprenderé. Te gusta verme sonreír, ¿verdad? De todo corazón. Gracias.

IV

¿Qué haces aquí? ¿Por qué has venido? Es que no te esperaba. Estoy acostumbrado a que me avises con antelación. Pero no me malinterpretes, es sólo que, bueno, no me gusta que me vean llorando. No me preguntes que por qué lloro. Lo sabes de sobra. De todas maneras no podría explicártelo. ¿Que haga un esfuerzo? Para qué. No, créeme, no hay nada que puedas hacer. Mira, los dos viajamos por el Universo. Descubrimos constelaciones, galaxias, estrellas… Están ahí, a nuestro alcance. Sin embargo, yo sólo las contemplo, no puedo tocarlas. ¡Claro que lo intento! ¡Con todas mis fuerzas! Pero es la Travesía la que me dirige a mí y no yo a ella, ¿comprendes? Claro que tengo que hacer que eso cambie. ¿Pero se puede? Si es así, yo desconozco el cómo. Sí, es verdad, me están entrando ganas de llorar otra vez. Lo siento. Soy un idiota. No me digas que no pasa nada. Sí que pasa. No quiero que me veas llorar. ¿Te confieso una cosa? Cuando estás aquí conmigo y me miras a los ojos de esa forma, en esos instantes creo que soy capaz de tocar, abrazar y sentir todas y cada una de las constelaciones, galaxias y estrellas del Universo. Quizá algún día lo consiga. Eso es lo bueno que tiene la Travesía, ¿sabes? Que todo es posible. No, espera. No te vayas. Sé que debes irte ya. Pero quédate cinco minutos más, por favor. Mírame a los ojos y hazme creer que cabalgo sobre una estrella fugaz.

No te pierdas las reseñas de sus otras obras

6 Comentarios

  1. I must thank you for the efforts you have put in writing this blog. I really hope to check out the same high-grade blog posts from you in the future as well. In fact, your creative writing abilities has encouraged me to get my own website now

  2. I do like the way you have framed this particular matter and it really does present me some fodder for thought. Nevertheless, coming from what I have witnessed, I only hope when the feed-back stack on that individuals remain on point and don’t embark upon a tirade regarding the news du jour. Yet, thank you for this exceptional piece and while I do not necessarily concur with the idea in totality, I value your point of view.

  3. Wonderful blog! I found it while searching on Yahoo News. Do you have any tips on how to get listed in Yahoo News? I’ve been trying for a while but I never seem to get there! Thanks

  4. Nearly all of the things you state is supprisingly legitimate and it makes me ponder the reason why I hadn’t looked at this with this light before. This article really did switch the light on for me as far as this issue goes. But at this time there is 1 position I am not too comfy with so while I try to reconcile that with the actual main theme of your position, permit me see what the rest of your readers have to say.Well done.

Dejar respuesta