El manga es muchísimo mejor que el anime”, “esa serie es basura en comparación a su obra original”, “Prefiero mil veces el juego al anime” y un largo etcétera son expresiones muy cotidianas entre los amantes de la animación japonesa. Aceptar este tipo de comentarios seria caer en un gran error, hay que saber diferenciar entre una obra original y su adaptación al formato audiovisual, no hay que despreciar una adaptación por el simple hecho de que tenga algunas diferencias con su material original.

Si al final cedemos a este tipo de opiniones o las compartimos, nos perderemos un sinfín de obras magnificas que tienen mucho que aportar al medio. Existen obras audiovisuales que son horrorosas y adaptan obras geniales, pero también existen grandísimas adaptaciones de materiales originales que tacharlas de malas seria quedarse corto. Hoy en Anijayaa hablaremos de un caso peculiar, True Tears.

True Tears se envuelve en la historia de un muchacho llamado Shinichiro Nakagami que tiene una habilidad como dibujante. Vive con sus padres, y con una compañera de clase, Hiromi Yuasa, luego de que los padres de ella fallecieran. Shinichiro la conoce por años, pero siente que desde que ella vive allí, su actitud ha cambiado. En la escuela, conoce a una chica extraña llamada Noe Isurugi quien hace una “maldición”. Poco después, se acercará a ella y entablarán una amistad

True Tears comenzó como una visual, con una narrativa incomprensible, unos arcos de desarrollo que no tenían ni pies ni cabeza y unos diseños que dejaban bastante que desear. El desastre era previsible y acabó como una las últimas novelas visuales en los rankings de ventas de Japón. Posteriormente apareció una película de imagen real de la misma historia cuyo éxito no tuvo mucha diferencia con el de la obra anterior.

Pero ahí no quedo la cosa, en invierno de 2008 vio la luz una adaptación animada bajo el mismo nombre. Hemos denominado a True Tear como un caso peculiar por hecho de ser una serie que con el mismo nombre que una película desastrosa y una novela visual calamitosa, únicamente comparte el titulo.

El anime True Tears no es una adaptación del juego o de la película homónima, es una historia diferente, con un apartado visual que no tiene nada que ver con las anteriores obras. Tiene un diseño independiente, una historia original con unos personajes propios.

Es una suerte que ocurriese de esta forma ya que True Tears es posiblemente una de las mejores series para introducirse al género romántico dentro de la animación japonesa. Es cierto que tiene cierto toque de novela visual ya que el protagonista se debate entre tres chicas, pero no hay que tratar con medio centenar de estereotipos con voces irritantes y las mismas líneas de dialogo que en tu típico harem romántico.

True Tears se diferencia en que las situaciones no se sienten forzadas por la sombra del guion, parecen escenas cotidianas que no distan mucho de la realidad. En este punto hay que hacer especial énfasis en el doblaje y las expresiones de los personajes que ayudan a humanizar mucho más ese romance y teñirlo con cierta dosis de realidad.

Si bien no es una obra especialmente dramática, sí tiene momentos realmente emocionantes, escenas y frases de esas que se te quedan grabadas a fuego por lo rizados que se quedaron los pelos cuando lo viste.

Otro punto que refuerza ese realismo que rodea a True Tears son los personajes secundarios. En esta serie no son pasan de largo tras hacer su chiste o decir una frase clave para el desarrollo de la trama, tienen su peso para que avance la historia, hacen reflexionar a los protagonistas y no están construidos a partir de clichés, sino que están repletos de matices.

Todo esto lleva a pensar que el equipo de producción que hubo tras el proyecto estuvo formado por profesionales competentes del gremio que se tomaron en serio su trabajo, y sin duda consiguieron su objetivo.

Shinichirou funciona a la perfección como protagonista, transmite ser un chico real que se enfrenta a una situación que le viene grande, pide consejo y actúa de la manera más consecuente posible, a pesar de sus miedos e inseguridades.

Lantis consiguió producir una obra de grandísima calidad, pero por desgracia paso desapercibida para el público por obras como Air, Kanon o Clannad (sin menospreciar estas obras). “En este mundo, hay demasiadas cosas difíciles y dolorosas. Quisiera volar y escaparme de todas ellas” y True Tears puede ser las alas para escapar, al menos, durante un rato.

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