Romeo y Julieta, Cleopatra y Marco Antonio, Los amantes de Teruel, Hamlet y Ofelia… las historias de amores prohibidos son muy recurrentes y nos sentimos muy atraídos por este tipo de romances. Puede que deseemos un amor excitante, sentir la pasión, el miedo y el cariño al mismo momento. Otra posibilidad es el sentirnos dichosos por poder amar sin esos obstáculos, sin que el mundo se oponga a ese sentimiento. Tal vez sea por esto por lo que nos sentimos tan ligados a The Princess and the Pilot.

Charles Karino es un piloto mercenario del Imperio de Levamme que realiza su trabajo en su hidroavión Santa Cruz. Un día, recibe la misión de atravesar el territorio enemigo con una joven llamada Juana del Moral, la futura emperatriz del Imperio de Levamme, y entregarla sana y salva al príncipe.

Como habréis podido adivinar, el romance de la serie se personifica en Charles y Juana, un piloto mercenario y la prometida de un poderoso imperio. El conflicto amoroso se encuentra hundido en un conflicto mayor y más peligroso, la guerra de dos grandes potencias, aquí aparece el dilema, ¿es mejor hacer caso al corazón aunque eso signifique la muerte de inocentes, o hay que guiarse por el deber y acabar con la guerra?

Al contrario que las obras e historias citadas al principio, The Princess and The Pilot opta por el final más lógico e inevitable. Sin embargo, el desarrollo da luz a una relación bella, con la que se empatiza al instante. Dos corazones unidos por un hilo invisible que separa una más amplia y profunda de lo que cualquier ser humano pueda atravesar.

Aunque la historia este centrada en solo dos personajes y casi todos los diálogos únicamente involucren al dúo protagonista, la interacción y como van formando vínculos son realmente interesantes, mete al espectador de lleno en la relación.

Pero al final The Princess and The Pilot deja un sabor amargo, el final de la película se siente apresurado y cierra de una manera poco satisfactoria. Choca con la manera de narrar tan pausada y cuidadosa que predomina en el resto de la obra.

Madhouse fue el estudio de animación encargado del apartado visual. El color azul es el principal protagonista, el cielo, el mar… pero sin ahogar al espectador. Los combates aéreos están medidos al milímetro, prestando gran detalle en el movimiento y las

acrobacias.

The Princess and The Pilot es una historia sencilla pero bien elaborada, ambientada en un profundo universo que te absorbe desde el primer minuto. Una obra que se centra en la relación que se forma entre sus personajes más que en la acción o un romance clásico.

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