Death end re:Quest, un RPG desarrollado por Compile Hearts y distribuido por Idea Factory

Como jugadores, nos veremos inmersos en un juego repleto de bugs de todo tipo; realidad y videojuegos estarán en constante contraposición. La existencia de estos bugs terminará provocando que algunos personajes virtuales, incluso, desarrollen pensamientos. Habrá cosas que no deban estar y/o existir, errores que alterarán la realidad virtual de manera inexplicable y otro tipo de fallos de lo más… peculiares. En ese contexto se situará a Mizunashi, un programador. Este recibirá un correo electrónico de Shiina Ninomiya, quien lleva desaparecida un año. El programador no tendrá otra más que ponerse a trabajar para salvarla. ¿De dónde? De World Odyssey, un MMORPG de realidad virtual cuyo desarrollo fue abandono y del cual no puede desconectarse.

Death end re:Quest, como todo buen juego de rol que se precie, se cimenta tanto en su narrativa como en su guión. Ahora bien, ¿lo consigue? En líneas generales sí, pero con ciertos fallos, y uno de ellos muy gordos, pues solo vienen los textos en inglés y japonés, por lo que olvidaros de la lengua de Cervantes. La acción se desarrolla en dos ubicaciones distintas: mundo virtual y mundo real. Aunque de buenas a primera el juego abusa de ciertos clichés, el transcurso de las horas nos permite descubrir una historia con profundidad.

Death end re:Quest tiene un comienzo un tanto extraño. Y es que, aun a pesar de la presencia de los tópicos resulta errática, la historia es buena. Es cierto que hay ciertos momentos un tanto más lentos e, incluso, pesados, pero la nota final es positiva. En ese sentido, sus momentos más flojos son el comienzo y algunos compases a mitad del juego. Análogamente, se comienzan a crear una serie de hilos que resultan confusos. Pese a todo, las piezas van encajando correctamente con el paso de las horas; la construcción es sólida y estable.

Death end re:Quest se divide en dos mundos: el mundo real y el mundo virtual. Cada mundo presenta un personaje principal: Mizunashi para el real y Shiina Ninomiya para el virtual. El primero se presenta a modo de novela visual y tiene un gran impacto. en el segundo; nuestro personaje hace las veces de programador provocando, con su intervención, ciertos efectos en el mundo virtual. Shiina, por otro lado, será nuestro avatar principal de juego, aunque no estará sola. Será a través de esta que exploramos el mundo que nos rodea; por desgracia, los mapas se sienten un tanto torpes en ciertos momentos.

Por suerte esto se ve compensado por la experiencia de juego. No obstante hay detalles que necesitan ser pulidos; efectivamente, la propuesta de Death end re:Quest es bastante atractiva. Sumida en las características principales de un juego de rol, el combate se ejecuta dentro de un espacio circular cerrado. En nuestro poder está la capacidad de realizar ciertos comandos y/o combos. Al mismo tiempo, al golpear a nuestros enemigos podremos empujarlos y hacer que se desplacen por el área de combate. Si logramos apuntar correctamente y llegan hasta un aliado, éste seguirá el combo con un nuevo ataque. A su vez, estrellarlo contra el borde del escenario causará daños extra. 

Pero ahí no acaba la cosa, y es que la contraposición entre mundo real y mundo virtual genera una serie de implicaciones que afectan al gameplay. Arata, nuestro programador, podrá intentar piratear el sistema y producir efectos en el terreno. Al mismo tiempo, y tras cumplir ciertas condiciones, se puede cambiar por breves períodos de tiempo el género del juego… ¿Y esto qué significa? Pues que cambiará el estilo de combate. Lejos de ser confuso, aporta frescura a las batallas. Por poner un ejemplo, es posible que en cierto momento nos sumerjamos en un first person shooter o en un fighting.

A esto hay que sumarle el llamado Glitch Mode. No revelaré como funciona, pero sí que desbloquea nuevas capacidades y habilidades. ¿Lo malo? Que la consecución de este estado viene acompañada de una dosis de fanservice totalmente gratuita e innecesaria. Sí, amigos: Death end re:Quest es un juego de rol con estética anime que emplea el ecchi como uno de sus reclamos. Siendo sincero, esto juega en su contra, pues es uno de los motivos que me llevó a pensar que su argumento no sería tan bueno como resultó ser; le resta cierta seriedad al título.

Quizá la mayor problemática a nivel de jugabilidad es que no se siente como un juego de la generación actual. A nivel gráfico recuerda a PS3 o Xbox 360, lo que resulta un tanto extraño. Al mismo tiempo, y aunque es muy divertido interactuar con su mecánica, existen ciertas curvas de dificultad algo complejas de sobrellevar. Pese a todo el acabado visual es bastante atractivo. El acabado no es malo y la estética es bonita. A nivel gráfico no pasa por un juego de PlayStation 4 y, sin embargo, no por ello se puede decir que sea feo; todo lo contrario. La paleta de colores y el diseño de escenarios, pese a las deficiencias del mapeado, es muy correcta.

Las altas dosis de violencia hacen de la experiencia algo más real y adulto; olvidaos de edulcorantes que tiñan de felicidad el mundo que nos rodea. Death end re:Quest es un juego duro y violento donde la tortura y el dolor están a la orden del día. En ciertos momentos  de pura violencia parecen responder a otros deseos más que al guión o la tensión argumental… De hecho, me sentía incómodo, mas no por la violencia como tal, sino por los contextos y la forma en que esta era empleada así como por las reacciones de los personajes femeninos. Hay que tener cuidado con eso, la verdad.

Es una pena que se haya optado por dotar al juego de ese toque de fanservice, porque detrás de esa fachada de juego se esconde un núcleo inteligente e interesante. Pese a responder a los tópicos del género anime isekai, su base no es mala. La forma en la que la novela visual y el rol más clásico combinan, en conjunción a los minijuegos, es muy divertida. Por consiguiente, la experiencia de juego es atractiva y refrescante. Death end re:Quest es un juego ambicioso y que abre las puertas del estudio a producciones de gran calado. Sin embargo, no es un juego para todo el mundo.

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