A la hora de rendir homenaje a un género de una manera original, dando un giro rotundo a tal y como se conocía, se puede pecar de presuntuoso y mostrar un producto de penosa calidad. Resulta bastante complicado crear una obra innovadora, que una todos los elementos comunes y muestre una faceta desconocida.

Madoka Kaname y su amiga Sayaka Miki se encuentran un día con Kyubey, una criatura mágica que les da la oportunidad de cumplir su mayor deseo si se convierten en chicas magas y luchan contra seres demoníacos. La confusión, las inseguridades, los deseos y la desesperación inundan la ciudad mientras un mal inimaginable se acerca.

Madoka Magica tiene momentos en los que se cree más inteligente de lo que es en realidad al tratar el tema de la entropía y las leyes que conforman el universo. Por otro lado, conoce los fundamentos de las series de chicas mágicas y los muestra de una manera original e innovadora.

No es una serie alegre, en la que el bando de los justos venza y lleve la paz al universo. Madoka Magica es sórdida, muestra a sus personajes deformados, con fuertes conflictos emocionales y perdidos en la vida. Un giro evidente si lo comparamos las adolescentes de buen corazón de otros títulos del género.

Entre todos los personajes, los que más llaman la atención son Madoka y Homura, el dueto de protagonistas. Son las dos caras de la misma moneda, Homura es una chica fría, distante y desconfiada, Madoka es alegre, confiada y amigable. A medida que avanza la serie y se conocen los secretos de la trama Homura va tomando protagonismo y Madoka queda relegada a un segundo plano.

Si bien Homura es uno de los mejores personajes de todo el show, se comporta de una manera lógica, evoluciona y es un personaje dinámico; Madoka es un personaje errático, cuesta trabajo ver una evolución clara hasta el final de la serie y a veces resultan frustrantes sus reacciones.

Madoka Magica no es una serie de Magical Girls al uso, funciona como una deconstrucción del género. Si bien junta elementos tradicionales del género, los lleva a un universo siniestro y caótico. Tratos con seres para cumplir los deseos más oscuros a cambio de la vida. Mientras en las series de chicas mágicas veíamos como se luchaba de manera desinteresada y altruista, Madoka Magica muestra como se lucha solo por lo personal, pero sin ser egoísta, muestra a sus personajes como seres humanos envueltos en una situación extraordinaria y extrema.

SHAFT es un estudio que sabe dejar su sello en sus producciones. Una forma de trabajar y plasmar ideas que se ha ido trabajando poco a poco hasta dar forma a una animación muy original y de gran calidad. El ritmo de la animación, los rótulos, los movimientos de los personajes y la presentación del universo visual, son elementos que a manos de SHAFT se convierten en algo único e irrepetible.

Una banda sonora que te sumerge en ese universo deprimente pero que enamora y te mantiene embelesado durante horas con esos dibujos increíbles. Madoka Magica es una serie poco común, con una esencia muy propia y característica, una experiencia totalmente recomendable.

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