DEATH NOTE
Fecha de estreno 25 de agosto del 2017
Distribuidora: Netflix
Dirección: Adam Wingard
Reparto: Nat Wolff, Margaret Qualley,  Lakeith Stanfield Willen Dafoe (voz de Ryuk en su versión original).
Género: Suspense Terror Fantasía
Duración: 1 h. 40 minutos.
País: EE. UU

El 22 de marzo de éste mismo año, Netflix anunció en las redes sociales la producción a imagen real de  Death Note del popular manga y su posterior anime, que todos los aficionados lo recibimos, algunos con escepticismo y otros con ilusión.

Death Note (creada por Tsgumi Ôba e ilustrado por Takeshi Obata) nos cuenta  la historia de un alumno brillante llamado Light Yagami (Light Turner en el film), que un día se encuentra un misterioso cuaderno con el mismo nombre.

Se trata de un cuaderno con poderes especiales: permite que cualquier nombre de una persona que sea escrito en él, sea asesinada de la forma que lo haya descrito. Tras comprobar que es cierto, aparece Ryuk, un Shinigami (dios de la muerte en el folclore japonés) dueño del diario que lo insta a su utilización.

A partir de ahí se convierte en una especie de justiciero, asesinando a personas que él considera que son un mal para la sociedad, adoptando el nombre de Kira. La policía,alertada por el gran número de asesinatos realizado en su nombre, investiga su procedencia junto con la ayuda de L, un misterioso y peculiar detective.

A grandes rasgos este es su argumento principal, el que fue descrito en el manga y el anime e incluso en éste film, pero ya está.Cuando digo “ya está” es que el film no aporta nada más.

Tanto el manga como el anime tienen un desarrollo y una narración precisa, que va construyendo la historia, asentando los diferentes planteamientos morales y éticos de sus personajes. En esta película la destrozan en los primeros diez minutos.

Parece como si hubieran cogido una criba argumental y solo hayan cogido los aspectos primarios de la historia, olvidándose del resto en el fondo de un cubo (en este caso papelera) que son verdaderamente el aglutinante que une esta amalgama llamada historia.

Es una película mediocre, donde los personajes no tienen ni carisma ni profesión. Todo esto le vas sumando actores que no dan la talla, que cada vez que intentan darle dramatismo a una escena, el espectador acaba riéndose y, una dirección que brilla por su ausencia.

En resumen y como opinión personal, no perdáis el tiempo en verla. Es un producto que no está destinado ni creado para que por lo menos los aficionados, lo disfruten un poco. Es un producto realizado para el público casual que quiere ver una peli un sábado por la noche y que no tenga otro plan.

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