Takuya Igarashi es un director de series de animación japonesa bastante peculiar, comenzó su andadura en el mundo de la dirección con Toei Animation para después convertirse en director independiente, al margen de cualquier estudio de animación. Puede que no se reconozca su nombre pero cualquiera que conozca algo del mundo del anime sabrá títulos como Soul Eater, Mushishi o Captain Earth. Hoy, vamos a hablar de una serie que se ganó a gran parte del público norteamericano y que dirigió Igarashi, Ouran Highschool Host Club.

Haruhi Fujioka es una estudiante becada en la escuela para ricos Ouran. Un día buscando un lugar apropiado para el estudio se topa con un grupo de chicos que se hacen llamar el Host Club, un grupo especializado en entretener a las chicas de familias adineradas con mucho tiempo libre. Haruhi acaba rompiendo un jarrón muy valioso, como los chicos del club confunden a Haruhi con un chico deciden que pagará su deuda ayudando al Host club.

Resulta interesante el tratamiento que la serie hace sobre el género a través de Haruhi. Ella es una chica pero no tiene una identidad definida por lo que se siente normal vistiéndose como hombre y como mujer. Llama la atención que se haga esto en una obra japonesa, ya que Japón es un país con un amplio abanico de tabúes y donde los prejuicios están al orden del día.

Sin embargo, los personajes masculinos que aparecen tienen una mentalidad bastante machista. Tamaki dice que las chicas siempre deben estar protegidas por hombres, tiene un comportamiento sobreprotector hacia la protagonista, y estos son solo algunos ejemplos de este comportamiento.

Sea intencionado o no esta faceta de los personajes, resultan bastante incomodas estas acciones. Pero ver como se desenvuelve un personaje de las características de Haruhi en un ambiente tan clasista y machista acaba siendo interesante, tanto que resulta imposible no estar interesado en el desenlace de la historia.

La comedia en Ouran Highschool Host Club se crea de una manera muy natural, aun teniendo parte de comedia romántica, la mayoría de chistes no se apoyan en las típicas situaciones de las comedias románticas escolares. Hay tópicos que se repiten, pero el catálogo de chistes es mucho más amplio y original que en otras series.

Bones hace un trabajo muy bueno con la animación, saben captar la esencia del bishōnen y dan forma a una estética perfecta para el tipo de historia que se nos trata de contar. Sin embargo, no hay grandes alardes ya que no es una serie centrada en la acción, sino en los diálogos y las situaciones que se crean.

Ouran Highschool Host Club es una serie muy recomendable para el que quiera ver una comedia escolar diferente, lejos de los tópicos y las series episódicas como Nichijou o Yuro Yuri. Pasar un rato entretenido y las risas están aseguradas.

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