En los últimos años ha parecido que la industria de la animación japonesa había aprendido de sus errores sobre crear obras muy parecidas entre sí. Pero aunque últimamente parece que las series y películas de animación japonesa hacen gala de unos apartados visuales apabullantes en el interior vemos que el problema sigue vivo, el mismo perro pero con diferente collar. Hoy vamos a hablar de una serie que hace justo lo contrario, en el exterior parece una serie del montón pero utiliza sus recursos para diferenciarse del resto.

Chiyo Sakura es una chica que está enamorada de su compañero de instituto Nozaki, cuando ella decide confesar su amor Nozaki la confunde con una fan y le da su autógrafo. A raíz de eso, Chiyo descubre que Nozaki es su mangaka shoujo favorito y se compromete a ser su asistente para poder pasar más tiempo con él.

Resulta difícil encontrar series románticas que consigan atraer a todo el público, independientemente de su género. Y más aun, encontrar una serie de animación de estas características que no opte por sexualizar a sus personajes.

Gekkan Shoujo Nozaki-kun plantea el romance de forma que cualquiera se pueda sentir identificado con Chiyo, ya que las inquietudes y preocupaciones son las que tendría cualquier adolescente en esa situación. Si bien estamos hablando de algo muy común, aquí está representado de una forma loca y disparatada, creando una atmosfera romántica repleta de humor.

Estamos ante un rayo de esperanza en una tormenta devastadora, Gekkan Shoujo es otra obra rebelde que se desmarca de los romances juveniles hechos en cadena. Aquí no encontraras capítulos de aguas termales, planos mostrando ropa interior ni chistes sexuales del nivel cinematográfico de Esteso y Pajares.

Es normal que muchos dejen de lado este título ya que su sinopsis nos hace pensar que nos encontramos ante otro shoujo del montón. Una chica tímida e insegura se quiere confesar a un chico exitoso y popular, en un aula al acabar las clases le confiesa su amor mientras la luz de la tarde cae sobre la escena….

Pero aquí entra el elemento clave, Gekkan Shoujo conoce lo absurdo del género, sus fortalezas y debilidades. A todo el conjunto lo sazona con grandes cantidades de ironía creando una mezcla explosiva, nos encontramos ante algo increíble, un shoujo que no es shoujo.

Aunque el romance este planteado de una manera interesante, Chiyo sigue enamorada de Nozaki a pesar de sus defectos, es un amor que se siente sincero y no estereotipado.

Pero si buscas una serie que se centre en el romance sigue buscando. Gekkan Shoujo es una serie para disfrutar y reírse a carcajadas sin preocupaciones, que no alecciona al público ni lo obliga a pensar de ninguna manera, es simple y puro entretenimiento.

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