Hace tiempo en Anijayaa hablamos de Berserk, tanto la primera parte de la versión de 2016 como la magnífica adaptación de Kentarou Miura de 1997. Pero dejamos en el tintero una triología que tiene mucho que ofrecer a la historia de Guts, la saga de películas, Berserk: Ougon Jidai-hen.

Para aquellos que no se hayan pasado por nuestras anteriores reseñas de las diferentes versiones de Berserk, es la historia de Guts, un mercenario errante con una espada enorme más parecida a un pedazo de metal en bruto que a un arma, y un oscuro pasado. Vagando entre campos de batalla y cadáveres, Guts no tiene ningún propósito en la vida, pero todo esto cambia cuando conoce a “La Banda del Halcón”.

Normalmente, las películas resumen de series anime no aportan demasiado a la historia, es la trama tan condensada que en la mayoría de casos la evolución de los personajes es demasiado rápida. Es complicado adaptar 24 episodios de una serie en 90 minutos de película, el tiempo limitado es el mayor obstáculo al que se tiene que enfrentar una producción.

Pero existen excepciones, entre ellas la saga de películas de Berserk. Resultó un acierto por parte del equipo de producción adaptar el arco de la Edad de Oro en tres películas, amarrando todos los cabos que la versión antigua quedo sueltos.

Berserk: Ougon Jidai-hen trata de plasmar la trama de Berserk como una historia épica, alejándose del viaje personal de Guts y las emociones, para centrarse en la acción y crueldad del mundo. Muchas personas tachan esto como un error, pero hemos de tener en cuenta que esta saga de películas trata de dar un enfoque diferente al margen de lo que se hizo en el pasado.

La saga de películas culmina de la mejor manera posible, con el Eclipse de manera íntegra, cosa que ansiábamos desde la adaptación de 1997. La escena de Griffith en el lago antes del Eclipse es magnífica, el uso de luces, colores, sumado a la música y los diseños dan como resultado una escena que no se olvida fácilmente. Además, la parte del propio Eclipse es mucho mas explicita que la de la serie antigua, cosa que da una crudeza y un terror muy humano, que pocas veces se ve en la animación japonesa.

Studio 4ºC decidió mezclar el 3D con animación 2D para la producción de las películas, las escenas 2D tienen una calidad increíble, la paleta de colores cuadra con el tono que le quieren dar a la historia y encajan a la perfección con las luces que introducen, decir que el resultado es impecable seria quedarse corto. Pero las escenas 3D se quedan cortas en cuanto a calidad si lo comparamos con el resto de la obra, ya que los modelados parecen sacados de algún juego de PlayStation 2, aunque las animaciones salvan el estropicio y no dejan mal sabor de boca.

Berserk: Ougon Jidai-hen es una saga para amantes de la obra de Kentarou Miura y gente que se quiere acercar al universo de Guts pero se muestra reticente a hacerlo por la versión antigua. No es una obra perfecta, ni mucho menos, pero son unas películas que te aseguran pasar un buen rato y disfrutar de una de las mejores historias que jamás han visto la luz en la industria de la animación japonesa.

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