En 1964, Sergio Leone rodaba la película “Por un puñado de dólares”, en homenaje a Yojimbo, una historia de mercenarios y samuráis. Este es uno de los ejemplos más claros de obras que se han visto influenciadas por obras audiovisuales japonesas. Pero no siempre es así, la industria japonesa también rinde homenaje de muchas formas a Occidente, Afro Samurai es un ejemplo de ello.

A lo largo de su solitario camino en busca de venganza por su padre asesinado, Afro no tiene momento para detenerse en sus emociones. Siempre busca a los rivales más duros en un territorio sin ley hasta encontrar al hombre que no morirá.

Afro Samurai revive esa esencia de lobo solitario en busca de venganza, el héroe trágico que sigue su camino al margen de las emociones y de la ley, luchando contra todo aquel que apunta un arma contra él.

Sin embargo esta peculiar obra trata de innovar metiendo elementos futurísticos que le dan un toque único a la obra. Un samurái negro que busca al asesino de su padre para clamar venganza.

La idea de un samurái de color en el Japón feudal puede resultar difícil de creer, pero es un acontecimiento real. Yasuke fue un esclavo negro que sirvió a Oda Nobunaga como su samurái de confianza. El personaje de Afro bebe mucho de esta figura histórica, de los relatos e historia que rodean a este guerrero africano.

Afro Samurai es un anime occidentalizado no solo por su influencia de esta industria, sino porque en su producción se vieron involucrados personajes muy importantes del mundo audiovisual occidental. Entre otros, Samuel L. Jackson pone voz a Afro y Ron Perlman da voz a Justice, además el rapero RZA es el encargado de la banda sonora.

Esta obra ha sido capaz de crear un universo de lo más original, fusionar elementos tan contrapuestos a primera vista resulta una labor titánica. Si bien algunos elementos podemos observarlos en otras obras como Samurai Champloo, no llegan al nivel de importancia que tienen en Afro Samurai.

El planteamiento y desarrollo de la historia es bastante simple, pero se siente excesivamente corto y da los personajes y arcos no están desarrollados del todo. Esto es causado por el alto coste de producción que exigieron acortar la serie.

Su punto más fuerte es lo visual. La animación de Afro Samurai es simplemente magnífica, que gana valor con cada combate repleto de movimiento y partículas, los juegos de luces dan como resultado una atmósfera deprimente que encaja muy bien con el tono del show y refuerza el mensaje.

Afro Samurai es un regalo a los amantes del cine de autor. Una obra de desprende originalidad por doquier, con influencias muy claras pero que defrauda no por lo que es, sino por lo que pudo llegar a ser.

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